No llores Madre, no llores que ya se acerca la aurora en que tu hijo volverá a la vida y tu Soledad dejará de estar sola
Quiero curar tus heridas pues tu llanto no soporto, limpiándote tus mejillas con pañuelos de hilo de oro.
Eres paz de los humanos, ¡oh Madre de la Soledad! Monóvar puso en tus manos gran bendición y caridad.
Quiero que esta sea mi página de inicio
Jueves 26 de Enero 2012
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